jueves, 22 de junio de 2017

Nada ha cambiado


Nada ha cambiado. La añoranza ha vuelto a instalarse en sus dominios, tomando posesión de todo lo que le pertenecía.
En mi último acto de rebeldía visité varios oasis que me recordaron a Tozeur. Una huida hacia adelante muy propia de ciertos temperamentos. Y de nuevo heme aquí tratando de sobrevivir en esta jungla calurosa y pegajosa de finales de junio a un año de la gran hecatombe y creyéndome un hombre totalmente nuevo (jejejeje...).
Pero no nos pongamos trascendentales, al final todo pasará y volveremos a las andadas, no tenemos remedio. Lo hemos hablado tantas veces y siempre llegando a la misma conclusión.
Estamos tocados por el dedo de Himero y no podemos escapar
Es inevitable de cuando en cuando asistir al baile de los malditos y dejarse llevar por la música y hacer que tu cuerpo vibre bajo el influjo de su eterna melodía.

"También en el infierno llueve sobre mojado
Lo sé porque he pasado
más de una noche allí..."
(Siete crisantemos. Esta boca es mía. Joaquín Sabina)

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